Contexto
Un negocio digital con varios comerciales vendiendo a la vez, que usan WhatsApp para contactar con los leads.
Problema
La venta pasaba en los móviles personales de los comerciales. Si alguien se iba, se llevaba la conversación con él. Nadie sabía a quién tocaba seguir ni cuántas veces se le había escrito.
No quedaba registro de las bajas ni de los consentimientos, que es un problema serio en cuanto entra protección de datos. A eso se sumaban los baneos frecuentes de WhatsApp.
API oficial de WhatsApp
Una bandeja compartida construida sobre la API oficial, no sobre móviles personales.
Conversaciones asignadas
Cada conversación tiene un comercial responsable, y se sabe a quién le toca seguir.
Plantillas
Mensajes preparados para los contactos habituales de la venta.
Cadencia de seguimientos
Una secuencia de seguimientos que deja constancia de cuántas veces se ha escrito a cada lead.
Recordatorios de llamada
Los comerciales reciben el aviso de las llamadas pendientes.
Sincronización con el CRM
Lo que pasa en la bandeja queda en el CRM, y la conversación se queda en la empresa.
Las piezas del sistema y su conexión. Esquema del caso, no una captura del producto.
Una bandeja compartida sobre la API oficial de WhatsApp, con las conversaciones asignadas a cada comercial, plantillas, una cadencia de seguimientos, recordatorios de llamada y sincronización con el CRM.
